Entrevista
-¿Dónde vas?-A por más-¿Por cuánto nos vendemos?-Por menos-¿Cuál es tu bebida?-La vida
Por qué me quieres
No es porque sea guapo,es porque hago como si lo fuera.No es porque tenga dinero,es porque a veces soy muy rico.No es porque baile bien,es porque camino como si bailara.No es por mi melena,es por la rabia con que defiendomis cuatro pelos.No es porque sea bueno,es porque te hago olvidar que soy malo.No es porque sea inteligente,es porque glorifico lo poco que sé.No es porque sea gracioso,es porque, milagrosamente, te hago gracia.No es porque yo te quiera,quererte a ti es lo más normal del mundo.Es porque me esfuerzo en inventar motivospara que me quieras tú.
El bailarín cosaco
Si yo supiera patalear en cuclillas
como un bailarín cosaco,
o si supiera darle al balón
como el inigualable Leo Messi
no estaría sentado aquí,
fingiendo que una mente ágil
justifica a un cuerpo torpe.
Quien sabe girar sobre una pierna
conoce el principio de la hélice
y se eleva con gracia suprahumana
sobre el más elevado de los espíritus.
Hacedme caso:
cuando veáis a vuestros hijos trotar
no os empeñéis en darles libros.
La imaginación habita en el cuerpo,
exactamente igual que el alma.
Funeral
En el ataúd,
Alguien a quien quiero.
En los bancos,
Más seres queridos.
En el altar,
Un idiota.
¿Cómo puede salir
la palabra de Dios
de semejante saco de mierda?
Dios está en el llanto
de mis parientes,
en el viento que entra
por la puerta,
en el trabajo
de quién talló estas piedras
creyendo que construía un templo,
en mi deseo de que exista un más allá
y de que tú no estés en él.
Pero no está en tu boca,
vejestorio resentido.
De tus labios solo sale
miedo humano,
intolerancia humana.
Qué bien te lo montas, cabrón,
aprovechándote de un hombre
paralizado por la muerte
y de unos menesterosos
anestesiados por el dolor.
Despido
Ya te han empaquetado,
ya te han soltado
las excusas de rigor
(nunca es culpa de nadie,
ni tuya siquiera)
y allá vas,
acojonado como un astronauta
de vuelta a la Tierra,
con la heroica misión
de explicar a tus hijos
que comerán pan con mocos
hasta nueva orden.
Anda, cuéntale a tu esposa
que va a convertirse
en un paterfamilias
de los del siglo pasado,
que será ella la única
que traiga el dinero a casa.
Quizá acabe pidiéndote
las zapatillas y una cerveza.
Corre, márchate
y que tengas suerte.
Ya nos veremos nunca,
ya quedaremos nunca.
Date prisa, vete ya
que estoy muy ocupado
sintiéndome más listo que tú
Porque a mí (aún) no me han echado.
A los acrobáticos hábitos de mi parentela
¡Ay, seres estruendosos,
que tenéis una vida
ensordecedora
y una muerte prematura
y multitudinaria!
¿No hubiéseis preferido
vivir de puntillas
y marcharos despacio,
sin daros cuenta?
Ya sé que no.
Ya sé que tenéis asumido
que los gritos de vuestra agonía
son el justo contrapeso
al trueno de vuestras carcajadas.
No es de cobardes vuestra filosofía:
vivir del tirón y sufrir de golpe.
Pero hacedme el puto favor,
dejad de morir, que yo no soy como vosotros.
El divino ganso
Hacer el tonto es un privilegio de valientes.
Cuando todo es gravedad,
cuando todo es grave,
sólo el héroe se pone
a la pata coja y cacarea.
Porque seamos serios:
cuando no estás para bromas
al mundo no le pasa nada,
solo tú estás jodido,
y ese empeñarse
en que la humanidad entera
acompañe tu duelo,
como si fueses lo único,
como si fueses un cristo en viernes santo,
no es otra cosa que buscar fieles
dispuestos a arrodillarse ante tu miedo.
No hagas eso, idiota. Ríete.
Tus desgracias no se irán,
pero tú serás menos desgraciado.